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1.700 ciudades piden que la eficiencia energética no compute como déficit

 

Unas 1.700 ciudades de 24 países europeos aglutinadas en la Climate Alliance, Federane, la red europea de agencias regionales de energía -unas 70 entidades de 20 socios comunitarios-, así como más de 50 empresas y organizaciones -desde Siemens a Sanjose, pasando por Ferrovial o Veolia-, han reclamado a la Comisión y al Parlamento europeos el cambio de los criterios para decidir qué inversiones públicas generan déficit, de modo que las destinadas a incrementar la eficiencia energética queden excluidas.

Las entidades han hecho la petición mediante sendas cartas, a las que ha tenido acceso elEconomista, remitidas a Jyrki Katainen, vicepresidente de la Comisión y comisario de Fomento del Empleo, Crecimiento, Inversión y Competitividad, y a los miembros del Comité de Industria, Investigación y Energía del Parlamento Europeo. En ellas subrayan la contradicción existente entre la obligación fijada por la Directiva 2012/27/UE de eficiencia energética, a saber, que la Administración renueve anualmente el 3% de sus edificios desde 2014, y el hecho de que Eurostat considere que este tipo de inversiones computen como déficit público. Según una encuesta realizada en el seno de UE Esco y Efiees -patronales europeas de la eficiencia energética-, el criterio actual tiene un importante impacto negativo en 10 países: Austria, Bélgica, Bulgaria, Irlanda, Portugal, Rumanía, Eslovenia, Eslovaquia, Suecia y España; aquí el Gobierno central paralizó estas inversiones durante la pasada legislatura, ante la urgencia de controlar las cuentas estatales. Alrededor del 40% del consumo de energía en la UE se realiza en los edificios y la Comisión estima que para alcanzar los objetivos de eficiencia energética de 2020 -reducir el consumo un 20%- hay que invertir de 60.000 a 100.000 millones de euros sólo en los inmuebles. No obstante, sólo se está captando la mitad de ese capital, y una de las principales razones es que la inversión se considera déficit público. Los firmantes de las cartas plantean alternativas: reconocer los ahorros que propicia la eficiencia a la hora de fijar prioridades de inversión pública; crear una clasificación especial para estas inversiones, al margen del sistema convencional; garantizar flexibilidad en el cumplimiento de los pactos de estabilidad por las actuaciones en eficiencia; y no considerar que el precio del ?activo? es el edificio, sino sólo los equipos y elementos sobre los que se va actuar, para reducir el volumen de las garantías obligatorias.

El Economista

09/05/2016

 

 

La larga hoja de ruta de la eficiencia energética

 

Pese a los avances, España llega tarde y suspende en eficiencia energética. Aunque el Gobierno creó en julio de 2014 un fondo para este fin (Ley 08/2014), en cumplimiento con la directiva europea de 2012, la normativa ha sido adoptada de forma parcial.

La inclusión de auditorías, certificados blancos y la instalación de contadores individuales en las calefacciones centrales están aún pendientes de aprobación, razón por la cual Bruselas ha abierto un expediente sancionador. Lo mismo ocurrió el año pasado, pero por la ineficiencia en los edificios. Además, las cuotas obligatorias que deben aportar unas 200 empresas eléctricas, de gas y petróleo al Fondo Nacional de Eficiencia Energética ?que asciende este año a 216 millones de euros? han provocado un rechazo frontal del sector. Sobre todo porque, a falta de certificados, no pueden demostrar el ahorro. BP, Gas Natural Fenosa y petroleras son algunas de la veintena de firmas que han recurrido por separado la norma ante el Supremo. El fondo, que impone a las empresas entre 2014 y 2020 un pago igual al 1,5% de sus ventas anuales para lograr la meta de ahorro de 15,9 millones de toneladas equivalentes de petróleo, ha gestionado hasta marzo 414 millones desde su nacimiento en julio de 2012. España necesita 70.000 millones hasta 2050 para lograr la meta verde de la UE La mayor parte de las ayudas han sido destinadas a la rehabilitación de edificios, pymes-industria y renovación del alumbrado municipal, superando el presupuesto en los dos primeros casos por la gran demanda (2.497 solicitudes), informa el IDAE, responsable del programa y la distribución anual de los recursos. El sector transporte, ferroviario y desaladoras completan las áreas de actuación, con 79 solicitudes. ?España presenta unos niveles de eficiencia muy alejados de las mejores prácticas europeas. La intensidad energética era en 2012 de 136 kilogramos equivalentes de petróleo por cada 1.000 euros de PIB, un 6% más que un país tan industrializado como Alemania o un 35% por encima de los más eficientes, Dinamarca y Reino Unido?, afirma Alberto Martín Rivals, socio de energía de KPMG, quien augura un largo camino por recorrer, pese a las mejoras de los últimos 10 años. De hecho, España había superado en 2014 por tres puntos el objetivo del 20% marcado para 2020, aunque debido a que un año antes redujo un 5,5% su intensidad energética frente a 2012 por la crisis, según el último Informe de sostenibilidad de BP y la Universidad Pontificia Comillas. De ahí que ?no ha sucedido porque hayamos sido un país especialmente diligente en la implantación de medidas de eficiencia y de desarrollo apropiado del sector?, dice Alberto Amores, socio de Monitor Deloitte. Y el futuro se complica, ya que para terminar con la ingente tarea de descarbonización en 34 años, que implica rebajar un 95% las emisiones respecto a 1990, habrá que invertir 73.000 millones hasta 2050 e integrar a toda la industria, estima la consultora. Una vía arbitraria El sistema creado en España para impulsar el ahorro no termina de gustar a los agentes del sector por varias razones. Primero, por su regulación en una ley escoba, aprobado en última instancia a través de un real decreto de medidas urgentes para el crecimiento, competitividad y eficiencia, en vez de ser ?una norma específica y localizable?, critican en el estudio de BP y Comillas. La mayor parte de las ayudas van a la reforma de edificios, pymes e industria Y, segundo, por el mecanismo de contribución. ?La asignación de fondos la decide la Administración, con criterios que tienen una cierta dosis de arbitrariedad, en lugar de que lo haga el mercado?, arguye Rivals, de KPMG. Un temor que comparten en Comillas: ?Cabe pensar que volveremos a las malas prácticas de subvenciones sin ningún análisis de coste-eficiencia?. Los certificados blancos, establecidos con éxito en Reino Unido, Francia e Italia, fijan objetivos de ahorro según el tamaño de la compañía y dejan en sus manos las fórmulas para conseguirlo. Además, si un comercializador supera su propósito, puede vender ese ?exceso de eficiencia? a otro operador que no lo haya alcanzado. ?Así se genera un mercado más flexible, con medidas más baratas y eficientes?, sostienen en KPMG. Resultado: sí se ha avanzado, pero a paso de tortuga. El problema es que ahora toca esperar a la celebración de otras elecciones en junio y que el Gobierno resultante lo incluya entre sus prioridades. Los sectores residencial y de transporte concentran el grueso de las mejoras En febrero pasado, la Comisión Europea pedía a los Estados miembros la renovación de sus sistemas de calefacción y refrigeración de viviendas e industrias, porque son ?anticuados y dependientes de fuentes fósiles?. Pese a que es una petición sugerente, mas no obligatoria, como parte de su estrategia de seguridad de suministro, la CE calcula una reducción en la factura anual de 1.500 a 300 euros en los hogares y del 10% en los costes de producción. En España, el margen de mejora está precisamente en los edificios. ?El 90% de ellos son ineficientes. Si se redujera un 30% su consumo energético, se lograría disminuir 8,7 millones de toneladas de CO2 al año?, calculan en KPMG. La tecnológica Siemens acaba de presentar un sistema interconectado para la gestión inteligente de los edificios. Se trata de una plataforma, Desigo CC, que desde un puesto de mando centralizado maneja de forma remota calefacción, ventilación, climatización, iluminación, energía; controla las persianas y detecta incendios, intrusos y operaciones ineficientes. Beneficio: unas 120 toneladas menos de CO2, según la firma. El transporte es otro gran consumidor. En Deloitte opinan que un futuro verde pasa por el impulso del coche eléctrico. ?Es cuatro veces más eficiente que uno convencional, sobre todo si la energía se genera a partir de renovables?. Los electrodomésticos eco pueden ahorrar también 100.000 millones al año a 2020 (465 euros por familia). Todo para preservar un medio ambiente muy explotado.

Cinco Días

09/05/2016

 

 

Por un futuro energético inteligente

 

El sector energético a nivel global está viviendo uno de los momentos más dinámicos de su historia. Nos encontramos inmersos en un proceso de profundo cambio tecnológico cuyo principal eje son nuestros clientes, que han comenzado a desempeñar un papel determinante en la gestión de sus necesidades energéticas. Al mismo tiempo, se consolida un proceso generalizado de electrificación de la demanda energética, en el que la electricidad se sitúa más que nunca en el centro de nuestras vidas, nuestros hogares y nuestras ciudades.

Este cambio de paradigma abre un abanico de nuevas oportunidades para todos los agentes del sector -consumidores, empresas privadas, administración pública y agentes reguladores-, que adquirimos en estos momentos una singular responsabilidad. Todos debemos aunar esfuerzos para aprovechar estas oportunidades y dibujar un futuro energético inteligente para España, en el que además de preservar el medio ambiente, consigamos incrementar la competitividad de nuestra industria, sin poner en riesgo la sostenibilidad económica del sistema eléctrico, como ha ocurrido en el pasado. Para culminar con éxito este gran desafío, es necesario implantar nuevas estrategias y políticas que se adapten de forma dinámica a los vertiginosos cambios que tanto nuestro sector como nuestra sociedad están experimentando, y favorezcan el desarrollo y la optimización del nuevo modelo energético que finalmente resulte de esta revolución. Este nuevo modelo implica necesariamente un gran esfuerzo de inversión en innovación, enfocado principalmente a la digitalización del sector a través del desarrollo de nuevas tecnologías y sistemas inteligentes y a la modernización de las redes de distribución, para continuar avanzando en la electrificación de la demanda energética hacia nuevas actividades, como el transporte, donde se han alcanzado importantes avances. En cuanto al constante debate sobre las fuentes de energía, es indispensable aprovechar todos los recursos disponibles sin renunciar a ninguna tecnología y concentrar todos nuestros esfuerzos en gestionar de forma más eficiente las instalaciones existentes. Afortunadamente, los avances tecnológicos han conseguido reducir los costes de la generación eléctrica a partir de fuentes renovables hasta alcanzar precios competitivos con relación al resto de tecnologías. Actualmente, la diversificación del parque de generación, que incluye un componente significativo de generación térmica convencional, presenta grandes ventajas y favorece la capacidad de adaptación de nuestro sistema eléctrico a esta nueva realidad, además de ser un recurso imprescindible para respaldar la producción renovable. En mi opinión, la clave del éxito de este nuevo modelo energético que estamos construyendo entre todos es, sin lugar a dudas, la participación activa de los consumidores en la producción, la distribución y el consumo de la energía. Este es el modelo por el que apostamos en Endesa y por ello, trabajamos por una nueva manera de hacer las cosas, con el objetivo de mejorar la vida de todos nuestros clientes, a quienes queremos ayudar a gestionar de forma eficiente sus necesidades energéticas, para contribuir, en última instancia, a reducir su factura eléctrica. En definitiva, el reto de esta nueva etapa requiere que abramos las puertas a la innovación para ser capaces de ofrecer a todos nuestros clientes unas infraestructuras más eficientes que garanticen la calidad del servicio que nos exige la sociedad. Estoy convencido de que este cambio de modelo energético va a permitir que el sector eléctrico contribuya a mejorar la competitividad y el desarrollo económico de nuestro país.

Expansión

09/05/2016

 

 

Real Decreto 56/2016 sobre Eficiencia Energética

 

Real Decreto 56/2016, de 12 de febrero, por el que se transpone la Directiva 2012/27/UE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 25 de octubre de 2012, relativa a la eficiencia energética, en lo referente a auditorías energéticas, acreditación de proveedores de servicios y auditores energéticos y promoción de la eficiencia del suministro de energía

BOE

16/02/2016

 

 

En BASF creamos química para un futuro sostenible. Como empresa química líder en el mundo, combinamos el éxito económico con la protección medioambiental y la responsabilidad social. Los más de 112.000 colaboradores del Grupo trabajan para contribuir al éxito de nuestros clientes en prácticamente todos los sectores y casi todos los países del mundo. En BASF creemos que las innovaciones basadas en la química jugarán un papel esencial en aportar soluciones a retos globales tales como la protección del clima, la eficiencia energética, el medio ambiente, la alimentación y la calidad de vida.